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    January 12

    tratado 2

     
     
     

    El abrigo del invierno pasado- cargaba a estas alturas, con más historias que las contadas por Napoleón en sus batallas por Europa. Estaba algo desteñido y debía ser usado otra vez por la protagonista. Se sentía un poco desleal con el tonos sepia y acordaba –un  pacto con esos inicios- que cuando lo tomara sería para avanzar en un silencio mental. No quería mas  caminos dirigidos, quería arriesgarse a quedarse sin memoria, esperando constituir desde imágenes conceptos, colores y miles de aromas –como un rompecabezas- ese pasado del que el abrigo hablaba, pero si buscando la otra parte, esa que hace ser un único ser, que me enseña a dilucidar que quiero para cada instante...

     

     

    Atravesó.. giró hacia la otra dirección de una extraña manera, porque en sus gestos mostraba un poco de inseguridad, quizás disconformidad de continuar por ese giro y pintó sus labios (quería sentir la sensación de estar creciendo), buscó un lugar donde tomar un té (para recordar porque no le gustaba ese sabor), combinando este con suaves dulces de frutas... quería presenciar que ocurría con sus latidos cuando volviera a lugares ya visitados,  Nada nuevo, ella asumía que estaba algo condenada a caminar con rumbos algo definidos y que seguiría haciendo cosas que no quería hacer..

     

    Azar?, alguna vez había tenido suerte? (siempre había asemejado que dicho concepto tiene que ver con la fortuna), creo que sí, cuando descubrió que muchas de esas letras leídas no habían sido escogidas al azar..

     

    El abrigo estaba algo mojado, quizás había sido a efectos de la gran lluvia que sacudía el norte del sur.. quizás quiso absorber en gran medida las noticias que se recibían con frecuencia desde el altar mayor, quizás escapó de una gran protesta o simplemente olvidó colgarse antes de salir..

    Colgarse?.. esa era una alternativa real ante caminos tan fracturados y tan repetidos..

    Creo que no...

     

    La suerte se había depositado en ella “sin buscar sabía que encontraría”, que se encontraría con esos antiguos zapatos y con esas vendas que antes estaban instaladas, sabía que podía soñar y que sus pies irían con ella donde  estuviese..

     

    Ya no eran necesarias las explicaciones, no era necesario sumergirme en la normalidad o estar a la altura de las circunstancias, simplemente era las contraposiciones de los lenguajes, las manos y todo aquello de las dicotomías..

     

     Ahora estaba allí, era cosa de abrir un poco más los ojos...

     

     

     

    rutas

    tratado 1

     
     

     

     

    Creo que la correspondencia se había equivocado de lugar, hace años –o desde algún tiempo- que no vivía en aquella casa de niña. Todo debía ser distinto (una más de esas decisiones que se toman arbitrariamente sin saber su sentido). Así, se había marchado, pocas cosas la iban  atando a esas callejuelas cargadas de egoísmo y violencia donde los pasos se cortaban con los suelos algo estancados. ¿Cómo era posible que avanzara?, siempre se había preguntado como y cuando tuvo el don de caminar. Algo ingenua, corría tras los pasos que se silenciaban cuando actuaba durmiendo (creo que cerraba los ojos en el momento menos indicado, quizás con el temor de seguir actuando, el azar no era la característica de esa vida), no quería huir, quería abrazarse a muchos recuerdos, a una perpetuidad que hablaba de su infancia de  esos caminos que estaban esperando, que por consecuencias indirectas, no dejaron avanzar sus pies..

     

     

    Retrocedió, tapó sus ojos y se sentó a llorar, creía que todo estaba contaminado, que ya caminar era parte del pretexto humano de avanzar.. quería retroceder, quería un parque lleno de flores, unas cuantas cuadras sola y música que hiciera borrarla  del mundo.. pero hablaba,  sí su memoria hablaba por ella, la llevaba a su antojo, no dejaba que decidiera donde estar. Nunca le importaron los sueños, las esperanzas y menos eso llamado amor, nunca intentó entender estas nuevas lógicas-quizás se comportó como emperador romano bajo el concepto de la pax- tratando de hacerle saber que la memoria estaba sobre ella, asumiendo que estaba condenada a vivir en efectos fotográficos de los que habían sido “momentos felices”...No eran tiempos de resignación, ni siquiera alcanzaba el tiempo para asumir una responsabilidad que la memoria no permitía.

     

    ..hacia afuera

     
    September 27

    mi dulce locura

     
    Creía estar soñando despierta. Nuestro sueños eran los mismos.
    Era una tarde algo gris-lo que hizo llegar más temprano la noche- Ella quería noche, ella queria soñar. Era un viaje, siempre soñaba con esos viajes inmaginados y algo planeados. Comenzó la búsqueda de la cita perfeca y el café indicado. El círculo de vivencias debía ser completado de manera exitosa y su relación debía ser especial. Estaba sola. La luna avecinaba una nueva reacción, el sueño debía anticipar los hechos y su locura descalibrar de una vez por todas los sentidos. Comenzó a soñar. Era tanto el sentido que entregaba a los sueños que no fue capaz e decir no!!!. Fue espantoso. Todo sus sueños-paradójicamente- quedaban estancados, ese sueño marcaba su vida. Estaban ahí, era cosa de detenerse, mirar los ojos-algo tiernos- y sentir que esa ciudad se volvía calma. Una dulce locura se le ocurría a esa niña-eso sí no había establecimiento de reglas- está vez, los sueños se dibujaban en las nubes y no era necesario asumir la búsqueda de las cosas perfectas.
     
    [al ver sus ojos, la locura de apoderó de esa alma, la calma reinaba sobre aquellos pies].
    El café se adornó con sabor a vanilla y las películas teñçian un poco las locuras. El silencio revelaba un poco de paz en esa inmensa bulla de una ciudad algo traicionera.
     
    Existían os sueños, pero se dibujaban en el cielo.
    May 26

    en los susurros de sta ciudad

    Caminando por lo sitios de esta ciudad, se encontraban su pies descalzos a esa horas en que ya nada podía avisorar algo nuevo. Decidió sentarse en una banca y escuchaba lo que el silencio trataba de entregarle a gritos... eran unos susurros que le hablaban de unos muevos cuentos. Se escribía en aquellas líneas,  una promsa imborrable, terminaría por asegurar que durante cada amanecer, sus labios entrarían en contacto con bellas sonrisas. Nunca la lejanía sería parte de ese sueño y más bien el abrigo de lana que intentó tejer por tanto tiempo sería usado en la vejez. Durante ese susurro una voz muy fuerte la espantó del recuerdo.. volvío a susurrar que esos sueños habían quedado convertidos en cenizas y más aún que las promesas eran efectos de un triste sueño.. [a veces sus palabras buscaban una vía de escape]. 

    De pronto se veía caminando, parecía haber entrado en un bosque cubierto de un manto negro que la inducía a la muerte (era su mente, siempre imaginaba más cosas de las que vivía). Estaba lentamente caminando por aquellos lugares y el frío calaba en sus huesos... La memoria en un acto desesperado, trataba de escapar de esa silencio mórtal. El tiempo se disipaba y no veía por ningún lado luz.. Ahí había una banca.. Contempló desde lo lejos ciertos lugares que eran familiares, palabras repetidas y unos cuantos cuentos similares de los que ya había sido parte... algo sucedío.. se encendío  una luz  y  se sorprendió de ver en aquel  lugar a otra protagonista, así se daba cuenta que las palabras son actos carentes de toda verdad y lógica.. Decidió tomar un bus y secar las lágrimas de sus ojos, cubrir sus labios con bellos sonidos.

    A esas alturas la alameda temblaba de frio y ya nadie había en la ciudad.....


    May 06

    un bello libro.. que guradab una gran promesa

    Contemplando lo que pasaba a su alrededor y con mil dudas dentro de si, escapando quizás de la única posibilidad certera que tenía de ser feliz, ella decidió dar el gran paso. Siempre piensa mucho el como poder decir algo, cuales serán las palabras elegidas e incluso como ese receptor puede tomar lo que ella dice... Nunca le resulta, termina actuando siempre con esa espontaneidad que todos dicen que la caracteriza. Se desprendió el sentimiento de culpa, y corrió detrás de aquellos pasos marcados en un camino..
    Nerviosa se acercaba el momento del encuentro -a veces sentía que ese bus donde él viajaba se  iría más rápido que sus pasos- corría desesperada al encuentro -o quizás sería el último- que podría tener con él, quería gritarle que siempre quería dormir entre sus abrazos-como él día que se conocieron- y que sus besos eran los que le entregaban vida.. si eran ellos los que resolvían el sin-sentido... Corrió tanto que sentía que sus piernas temblaban de tanto andar.. cruzó mil veces los mismos lugares y procuró evitar mirar hacia otro lado.. Sintió su voz llamarla, sintió su voz nerviosa -como los primeros días- susurrar su nombre con alegoría.. él también deseaba correr hacia ella. Su excusa para no tomar el bus, fue que le debía un libro.. no podía irse con aquel libro que los hacía estar juntos. Le entregó el libro con aquella sonrisa que está perpétua en la memoria de ella, y dentro del libro tenía una serie de hojas con el relato del comienzo de la historia, la idea de esas hojas era que ambos la siguieran escribiendo, que ambos siguieran trayendo muchas hojas y unas plumas, que diseñaran los contornos de todo lo que esa historia constituía... todo comenzó con un libro.. ese día ya se prometian amor eterno...

    El inscribió esa sonrisa en ella.. ella nunca podrá olvidarla.. y él sigue sonriendo así.. si como el día del libro..
    Esa historia no ha terminado... esa historia continúo con besos y abrazos -que hasta hace poco- terminaron por constituirse como parte de aquellas sonrisas... él aparecía como una nube...Llenando el cielo de millones de imágenes.

    Quizás sin la menos intención de dejar aquel cigarro escondido en algún lugar, ella se paró desde aquel asiento desprovisto de pasado y decidió ir a la cita. Eran las 2 de la tarde y sentiaun pequeño calr que subia y bajaba cuando ella intentaba caminar de manera "normal", por aquellas calles que ya muchas histroias le comenzaban a recoerdar. Con un poco de temor ante aquel encuentro- con lo que debía llamarse a esas alturas- decidió avanzar más rçapido-sin darse cuenta ya había corrido- lo mira desde lejos y asumió que todo esraba entregado.
    Caminaron un poco de rato- nerviosos ambos por la situacion extraña que los había vuelto a encontrar- y buscaron un refugio, un rincón que fuese capaz de guardar muchos de sus secretos.
    Cuando lograron encontrar palabras coherentes ante tanta charla- desprovista de modalidades, metodologías y culpas- se encontró el beso, el primer beso de  todos los que vendrían. Muchos de ellos fueron parte del secreto del caminar juntos de la mano. Avanzaban las horas y la ciudad se había detenido a contemplarlos desde lejos.. Buscaron un buen libro, quizás una historia como la de ellos y juntos volvían a creer en lo que sigifiabab dar un abrazo. Ella se envlvia en él y él olvidaba todo lo anterior. Se asumia que aquellos brazos y estar sentados cruzando las piernas y temblando enteros, decidía que ese día era distint.. la ciudad vlvía a callarse...
    Las palabras y las letras sellaban de buena manera aquel encuentro.. que volvia a repertirse tanto en el deseo de ambos como en lo cotidiano.. cambiaba el luhar pero no cambiaban los protagonistas.. los abrazos y los besos seguían ahí presentes...

    Ella volvía  a descubrir su sonrisa.. si lo vio como una gran sonrisa por estar con ella.
    March 31

    el cambio de un día

    Hay días en que las variantes pueden generar una pertubación aguda de la memoria y aún más de los recuerdos. Recuerdo el día más nublado de mi vida y recuerdo aún más aquella eterna caminata que sola  daba por un parque. Sin dar mayores vueltas a una sentencia realizada por el destino, me habría conformado con solo sentir un adiós. Es más, ni siquiera había pensado en la posibildad de encontrarme en un día que fuese nublado aunque provocase que estuviese más tibio. Corrían esos días en que solo quieres que un fusil dispare frente a ti una bala que haga explotar tu mente y es más, buscas ese miedo a estar enfrentado a la realidad. Ya no quería más eso y ahi fue cuando decidí dejar todo atrás, no entendiendo nada pero no necesitando tampoco algún otro tipo de explicación- en ese momento era innecesario- al parecer eso ahora cambió.
    Asi la vida nos sortea,  nos trae nuevos re-cuerdos que no son liquidados, que no son absueltos pero que pueden estar empeñados en desfiguraciones constantes de aquello que vemos como realidad  y de aquello que de verdad deduce la vista de nuestros ojos... De eso mejor ni siquiera recordar lo que se descubre en los ojos. Pasó lo que debía pasar. Esa ilusión generada a partir de lo vulnerable me vuelve vulnerable otra vez, el problema es que no sé si la desdibujación de lo que son los ojos sigue siendo parte de la tónica que acae cada día con más fuerza en mi vida. A veces es mejor dejar de lado esas percepciones que brindan los ojos y otras veces es mejor continuar sin mirar atrás así se destruye ese pasado que sólo es fantasma del presente.

    Hay cosas que pierden el sentido y no porque lo carezcan o generen un alejamiento, sino porque hacen que todo se devuelva, que todo el día parezca una eternidad de aquellos días nublados donde el frio hace doler los huesos...

    Lo más ingrato es que por ese sentimiento uno quede con la sensación que se hereda,  que todo es igual y que nada puede ser así, así de bueno... [cono si la historia se repitiera como el eterno mito del retorno]




     

    March 25

    sin esas temidas explicaciones

     
    Temiendo a lo que el destino pudiese preparar, sus ojos buscaban solo un camino, y ese camino debía tener una dirección, aquella que no reflejará [en su memoria] parte alguna de ese pasado tormentoso. Caminó más de una hora -desorientada- por ese camino un tanto desconocido y más bien soltario -eran las 8 de la mañana- y esa ciudad recién se comenzaba a despertarse. Su asombro ante tanta injustica, se mezclaban con pequeños alientos de que todo andaba mejor y que por sobre todo son las palabras las que dejan ver esas injusticias. Miraba desde lejos aquellas sonrisas que se dan espontáneamente cuando uno es derrotado y el otro se siente triunfador, [si supiera un poco, que esas mismas palabras que a ella la habían hecho danzar y que eran lanzadas como nuevas poesías- habían  sido repetidas más de una vez],  pero ese no era el tema, el tema era no recurrir a las mismas palabras para ocultar el dolor. Siguió ese camino, tropezó varias veces y se ocultaba detrás de grandes figuras para no mostrar aquella huella de ese golpe que la había condenado -en un minuto- a sentirse basura..Y sí, las palabras otra vez golpeaban sus neuronas haciéndola entender por un mínuto que todo había sido un error y que todo era su culpa.
     Se cansó de autocondenarse al sentimiento de culpa,  por aquel crimen que jamás había cometido y del cual la habían hecho culpable. Miró todo pese a la poca luz, hasta que un amanecer le indicó que nada de lo que sentía era cierto -eran como esos sentimientos invetados de los cuales había sido parte más de un año.
    Miró hacia adelante y un pequeño beso a esas horas nostálgicas le decía que el temblor estaba a punto de pasar..Serena ante tal mirada, se levantó y prometió no jugar más a ser una basura.
    March 21

    en esa misma hora

    Si hay horas que nunca se repiten y comienzos que quizás nunca lleguen a su fin, es más hay historias que nunca llegan a concretarse como tal porque no alcanzaron a mirar aquellos relojes que sincronizaban todo lo vivido, pero sin duda lo peor son esos finales que terminan cuando la verdad es que nunca hub inicio. Asi se miraban esas hojas que olvidadas en aquella plaza contemplaban desde lejos que algo podía avecinarse. A esas alturas recién comenzaba el otoño, pero quizás para algunos esa estación ya había empezado.
    Parecía como el atardecer, si uno de esos que cuesta olvidarse, como esos que se ven cuando se mira el oceano y se abrigan entro ellos. Corría ese típico pero casual viento que la abrazaba tratando de gritarle un mensaje como desde los cielos- aunque a esas alturas ya estaba desplomado- se sentía una pequeña vibración en sus piernas y ese corazón- algo dañado por el cigarro- latía sin poder parar. En la plaza solo jugaban unos niños que más bien parecian estar escapando de aquella soledad que le entregaban esos hogares. Un gran reloj- que se ubicaba en este lugar- le dictaba esa hora, si esa hora llegaba a concretarse como nunca lo imaginó. Gritó unas cuantas cosas sin-sentido a ese mismo viento que le hablaba, una voz -a esa hora-se escuchó. Al mirar que ocurria en ese lugar que marcado por las horas y por el paso del tiempo se daba cuenta de como las palabras se confunden y si y como se renuevan en ese verbalización que se hacen de las mismas. Las volvieron a utilizar, el viento ya no le hablaba a ella, sino que la defendia de buscar lo que nunca iba a encontrar en ese lugar. Los niños ya se habían escapado y debajo de sus pies había un cúmulo de hojas depositadas en sus piernas. Lo que vibraba entre sus piernas era la agitación que aquellas alas provocaban en ella antes de emprender esecamino que a esas horas aquel vuelo la llevaría lejos de ahí.

    March 18

    era otro el reloj

    Miraba de manera desconcentrada aquella hora que nunca llegaba, era asi como aquellos momentos en  que el optavo o el noveno día existian quizás, esos dias inolvidables y que poco tienen que ver con lo cotidiano en que se da la vida. Si era un reloj poco común de una  forma bien extraña a lo que antes se había visto, tenía una dendritas muy oscuras pero plácidas en su interior y su sentido era opuesto, era en sentido de lo que no existe, asi como lo son muchas veces esos sueños. Hay veces en que definitivamente es mejor mirar, si mirar esa vida no realizada desde lejos y aprender que podría haber sido posible, y como no si el reloj estaba al lado mio.

    Pocas veces he visto aquello que realizado, porque en realidad pese a que este lleno de ellos o que era buena en matemáticas, no son parte de mi vida los números, aunque si estos le entrega un importante sentido sobre todo a eso soñado. Muchas son las relaciones que puedo llegar a establecer entre ese reloj al revés y esos números que le han vida precesamente a lo que ya lo debe tener que es la misma vida. Si tomo el numero 2 puedo llegar a la conclusión que a veces bastan solo dos para estar bien y para llegar a ser uno y si le pongo un 6 llego a decir que fue la mejor balada en la que estuve presente, y en resumen esos números son los que forman el 26 que fue el día que nací. Las lógicas que quizás imperan en la relación sueños-realidad, tiempo y sentido son muchas pero pocas se llegan a establecer como esas posibles verdades dentro de nuestras vidas.

    MMM tiene un tono medio anacrónico eso de la vida cuando la vida en el fondo es el sentir que todo esto tiene sentido y pese a las típicas fases en las cualse carece del mismo si está lo tiene. Hoy leia unos documentos de mis años de colegio, me encontraba con argumentos que yo misma generaba para decir que todo esto tiene un sntido y que es el reloj que tenemos al lado el que lo marca. Si puede ser que el mi este al revés, pero tengo claro que muchas cosas dichas y otras hechas están asi tan guardadas, como esos imborrables recuerdos que permiten vivir, que permiten decir que todo eso es para estar cuerdo, girando en sentido contrario para asi con caer en otra más de esas lógicas de los números que a veces reclaman  de verdad a ser un complejo.

    Había algo asi detro de las cosas que encontré: Un buen día estarás tú para volver a esos mismo lugares donde algunas vez estuvimos pero el olvido será parte de la cinta gravada asi muy juntos en aquel momento. Cuando olvide es cuando esos recuerdos no sean tormentosos, porque al final el olvido está cargado de recuerdos.
    March 17

    otra vez, otra vez

     
    De verdad, al mirar hacia todos lados y buscando quizás esa explicación que solo esos camnos dan, no entendia porque el cielo tataba de tocar fuerte mi cabeza, dandole pequeños golpes que me  hacian llorar. Sí, reconozco que en sus ojos se ven cosas que no me dan otros y por sobre todo que siempre los he mirado como el de unos ángeles... pero ellos mienten, aunque estoy segura que sus ojos no mienten es él quien lo hace... si o eso él con sus palabaras trata de esconder. Las exclamaciones eran recurrentes. Asi desperté, llorando nuevamente por aquellos lugares en los cuales viajaba. Mi camino era un bosque frío, lleno de oscuridad y no me daba calma, al contrario me intraquilizaba, me paralizaba y daba miedo, frío y no habñia protección, en cada lugar había uno grandes espejos, la mayoría de estos estaban rotos de tanto ver lágrimas en los ojos. Se escuchaban muchos gritos, y por sobre todo muchos insultos... su corazón latia con angustía, su estomago se retorcia por pensar en lo dicho...
     
    Caminaba muy apurada, las piernas a esas alturas no le permitian correr, quería irse, pero no había salida... había que volver a mirar a los ojos, el miedo no lo permitia. De lejos se escuchaba una guitarra, que sonaba de manera muy agradable, me senti acompañada... la melodía era para mi, cantaba co su gruitarra buscando mi mirada, y si la encontró por un minuto... pese a no conocer a ese sujeto su mirada estaba clavada en la mia, ya no existia nada más... todo termino cuando cerré los ojos y lo vi besar a otra... como le explicaba todo lo que en un minuto logró dentro de ese bosque lleno de espejos rotos.
     
    El silencio volvía cada vez con más alarmas.. esa sensación de estar ahogado y no poder respirar era ya cotidiana, pero ahora era distinto, había un tenúe pero impreganate olor a final. Sí, ella trato de buscar esa complicidad perdida y quizás tirada a la basura como su mirada, como me mentia si me miraba a los ojos, como podía irse desde ahí sin tomarme la mano.. Otra vez me encontaba con esa angustia sola en ese bosque, se mi boca se escapaba a esas altras un poco de sangre. Ya las palabras volvian a carecer de sentido, solo las lagrimas hacian descansar esa angustia.
     
     
    *** y pensar que otra vez me tuvo que ver asi... asi sin él y pensando en otro...ojalá volviera el tiempo.. estariamos juntos a estas alturas debes estar decepcionado
    March 10

    qué es cargar con 8 en esa bulla de la ciudad?

     
    Dentro de todo el bullicio de aquel lugar- que sin el simplemente lo lo seria- parecio un niño cargado de armagura, quizás podriamos llamarle tristeza. Cargaba con 8  y parecia cargar con esa culpa que uno siente a los 30, sus ojos mostraban una gran soledad y alejamiento de aquellos años que significan una total inocencia. En aquel lugar todos trataban de conquistar a sus posibles clientes, y como no ella con esa sonrisa -quizás inventada- también lo hacia. Asi llamo su atención. él dulcemente se acerco a ese puesto cargado de color gris y pintado encima con unas hojas que le daban la tonalidad otoñal. Los juegos lo envolvieron. Él sin mayores palabras preguntó que eran, ella con esa sonrisa le trataba de explicar para que servian, es ahí cuando se miran y ella nota esa delicadesa de aquel pequeño. Sus ojos gritaban que alguien lo acogiera y lo dejaran vivir como lo que era- un niño- que quizás esos otros juegos de los que debía ser parte ya no eran entretenidos y lo elejaban de su imaginación. Con todos lo juegos en sus manos, ella sintio que él respiró. Es eso lo que la vida debe llevar a esa carga, sorpresas abrazadas. Corrió en busca de esas monedas con las cuales podría adquirir aunque sea por unos minutos una sorpresa. Su polera con rallas y sus delgadas piernas enternecian a todos a su alrededor. Volvió con una moneda, con la cual pudo abrazar esas sorpresas-quizás compradas, no sé lo miraría como una ayuda- su querida sorpresa. En ella la sonrisa se trasnformo lentamente en una lágrima atrapada en aquella sonrisa, sin dudas comenzó a mirar como se movia, sus lágrimas atrapadas por la desesperacion de darse cuenta que a los 8 no se mira asi, corrio con otra sorpesa y se dió, sus manos se toparon y él por fin sonrió dulcemente. Aparecía una bulla más humana alrededor de ese que carga con 8 y que pudo sonreir.
    March 09

    giros

    al toparse frente a sus ojos él creyó que era necesario hablar de aquello, ella sin más excusas que sus ojos mirandola fijamente prefirío avanzar y gritarle desde la vuelta que siempre hay mil caminos por recorrer y que en esas vueltas el destino y el azar pueden volver a mezclarse, asi como se mezclo el café con la miel en aquella ciudad.

    no sólo era una fotografía

     
    Se desmoraliza el mundo cuando nos damos cuenta de lo poc que llegamos a ser. Sin duda hay noticias que escapan de aquellas lógicas del presente que uno intenta vivir. Su noticia era como una muerte anunciada. Quizás no solo eran las palabras del doctor, sino todo lo que a esas alturas una noticia como esta le significaba. Se sentia sola y con la imposibilidad de seguir arrastrando dolores y por sobre todo estafas, si de esas que tanto nos enseña el mundo de la economía. Ya nada era como antes o mejor dicho ya nada era como parecía. Sonreía en su camino por la vida, en su propio mundo que guerda para si, siempre creyendo que dichas cosas no siempre se concretan. Su pasado la había llevado a ser fuerte para enfrentar distintas noticias, más que mal se había levantando. Sus ojos querían indicar algo cuando trtaba de encontrar los delotro, su sonrisa se veia refñajada en aquellos fotos que trataba de disparar y apretar el flash. A esas alturas lo único que quería era una confirmación que la dejara seguir intentando viir. Esas cosas qui´zas nos traen regalo y recuerda desde su incón unas lindas flores que le llegaron a su casa, si eran una flores que brillaban y que daban vida y luz a eso que parecia escondido o pérdido, sus ojos sabían que detrás de esas flores habían muchas cosas guardaas y que el desfile por esos pasillos de la vida habían generado más que solo una pérdida. Estaba quizás invocando un poco del pasado, pero por primera vez una fotografía no solo era eso y pese no ver sus ojos se los podía imaginar... Creo que un fue un regalo de amanecida un día 6 de marzo, un dia 6.

    era más que un dia de otoño

    Le gustaba ese aroma que expulsaban aquellas calles-un poco vacias de gentio y llenas de mil cosas, llenas de pasados y por sobre todos de aquellos hombres que mueven como danzando su cuerpo según esos mismo aromas- que olia todas las mañanas abrigada frente siempre a su ventana. Se respiraba una tranquilidad- que a esas alturas parecia insólita- y por sobre todo se divisaba desde lo lejos la presencia de aquel muchacho. Era un día de otoño. Lentamente comenzaba a amanecer y ella ya levantada, miraba desde su ventana lo que acontece cuando amanece. Su frasada cubria su cuerpo y pequeños tiritones le anunciaban que el día era gris, que el día tenía color de foto en sepia. Se sentia prisionera de esos momentos que tanto quería compartir, es más, sentia que ese espacio estaba preparado para dos, para un buen café y un poco de la miel que dichos labios le entregaban. Se sentia volando a la luna- muchas veces fue a ese lugar y pocas veces regresaba del mismo, siempre se quedaban escuchando una melodía tenúe en aquel lugar preparado a ellos dos- Sus manos tomaban aquel café que le dictaba que el tiempo avanzaba y que de amanecida había que volver a comenzar todo, todo cuanto tubiese que ver con aquellos aromas que ese lugar le regalaba. Sentada todavía en ese lugar y evitando abandonarlo, se reia de su poca capacidad de aprovechar los momentos del pasado, de renegar contra aquellas cosas que le parecian agradables por no saber entregar todo en el momento indicado. LLoraba mirando lo lejano que se veia ese futuro que habían preparado y sonreia por sentirse acompañada de esos amanecees que solo puede regalar un otoño. Lentamente su alma comenzaba a llorar por saber que no estaba en la luna, pero sonreia por poder respirar esos mismos aromas que la llevaban a ese pasado. Se sentia agradecida de que esa vida- a veces sin mucho de eso- todavía le diera la posibilidad de mirar por aquella ventana como queriendo encontrarse con el pasado para poder abrazarlo.
    March 04

    cielo roto, en tempestad

    Tocabamos los temas del amor, como en auqellas veces como en esas anteriores y pasadas veces. él sin resquemor alguno a todo lo que padaba y ella arriesgando lo poco que ya le quedaban en esos bolsillos rotos. Sus sueños comenzaban a darle una pequeña luz, quizás era más una señal de aerta hacia lo que venría. Repuso estos bolsillos y ciegamente-como antes, como no debrería haber vuelto a ser jamás- lo acompañó en esa larga e intenasa caminata. Era las 2 de la mañana y parecía que el cialo me abria una nueva oprtunidad al renacimiento. Habían en mis bolsillos aún más recuerdos que hace dos horas y un poco más de intensidad. Nos imaginabamos juntos, my juntos-ambos en esa complicidad secreta y por algo media peligrosa- volvía los secretos y una intensificación de los latidos que nada lo calmaba. Ni el presente, ni ella ni nadie. os alentabamos a cometer quizás un crimen, de esos que no se olvidan y es más see esperan por las ganas de poder mirar el cuerpo tirado en el piso. El cielo olia a verdad y por sobre todo a complicidad. Ella sin más dudas comenzó a decifrar lo que el quería oir y él la tenía ya en sus brazos sin pensar nada más. No querian pensar en nadie y en nada y en ralidad a esas alturas de la noche ya nadie importaba, inlcuso el repsente aparecía como un lejano. No había conciencia, solo existia una pequeña complicidad. En esa noche los oiodos habían agudizado su escuchar y los ojos se habían preparado para la oscuridad de una noche en compañia. Ya no habñia vuelta atrás, esas sábanas ya era testigos de lo que ocurria en ellos, en sus almas. Sin proporciones comeinzana  darse por enterados los sentimientos que en ellos todavía fluyen de manera poco controlada. No habín excusas ni escapes, solo había una tarea que resolver y un crimen que cometer. Creo que algo de conciencia que le quedaba a ella, dejo que el momento mejor se congelará en la propuesta del crimen. Dicen que el amor es más fuerte. Y ella lo ama. El cielo se abrio como queriendo escapar de alquel crimen k estuvo a punto
    March 02

    exclamaciones hacia el cielo

     
    Siempre dibujaban y pensaban en sus mundo el ideal que podria tener ese cielo y esa tierrra para ellos. Esperaban que llegaran esas grandes fiestas que se hacian al aire libre, asi tan libres como ellos se sentian. Al parecer esas divisiones que vivía el país y el mundo por esos días poco les afligía, ellos no cambiaban su forma de ver la vida pese a esto, lo más importante en es festival era disfrutar del Rock and roll fumar y bueno darse demostraciones de afecto a quien estuviese al lado, ya que poco importaba la procedencia o pensamiento de aquella otra alma. El son del rock venía desde el cielo, esas notas caian sobres sus cabezas y se hacian patentes en su mentes, ellos buscaban librarse de todo el karma que significaba ser hijos de esa década y también de ser hijos de esas respectivas familias en las cuales les había tocado crecer, se sentian distintos, se sentian ajenos a esa realidad. Quizás ellos mismos la marcaron como tal y más aún le dieron esa personalidad. La polarización separaba incluso a las familias, ellos pocos influidos por esta amenaza, se sentian más unidos que nunca. Se dictaban los primeros discursos que decían al país que el confiar inplicaría una mayor libertad. Los jeans estaban destapando estos nuevos aires traidos desde fuera pero que se impregnaban en algunas mentalidades nacionales, como actualizando con este gesto que dichas notas traidas de suelos foráneos y esos aires de libertad podrían transformarse en realidad. Ahí en ese momento cuando sus flores estaban descargadas de euforía, ellos se juntaron. Así como una explosión de emociones subieron al cerro a fumar un poco. Esa música que tanto les gustaba los acompñaba- algo de led zapellin sonaba más allá- sin preocuparse por el resto consagraron esa unión, si hasta ya parecian una pareja y solo eran un par de buenos amigos. Sus flores seguian eufóricas-quizás por le efecto de lo que fumaban- sus palabras al cielo convertian esa tarde en una linda noche de luna llena. En el país las cosas no andaban bien. Se despidieron esperando ese nuevo festival que traeria consigo más rock, se prometieron encontrase nen ese lugar para aclamar al cielo la posibilidad de estar libres y poder respirar esos momentos, esos perfumes que por cierto aquellos días de comienzo de primavera traian consigo. Sin mayores obligaciones el destino los volvió a juntar. Muchos años mas tarde ya en esa soledad que tare consigo ese silencio obligado, uno de ellos recordaba el son del rock y a ese hermano que la historia habia decidido llevarse, fumaba un poco de esa vitamina de libertad y se despedia asi de esos sueños exclamados al cielo de esa década dedicada a las exclamaciones.

    amanecer sin- sentido

     
    Se sentian muy atraidos el uno del otro-pese a todo lo que ya no vivian juntos- Ella siempre muy sonriente y complaciente lo miraba desde lejos, sin presentir que podían encontrarse desde cerca, muy cerca. Sin admitir lo que sucedia, se arriesgó en buscar  su abrigo. Corrio mucho rato para alcanzarlo, para quedarse en sus brazos. Sus brazos se exttendian pese a todas las consecuncias que dicho gesto podría traer en sus vidas. No importaba nada en esa fría noche. Se estremecian las ventanas de un lugar lejano y sin mucho calor. En ella comenzaba a caerse sus ropajes y él la miraba desde cerca. Sus besos la estremecian y los susurros se hacian permanentes en su oido. Jugaban un rato en auquella oscura pieza. Comenzaron con sus sonrisas declarando ese acto como el más profundo seceto. La noche-cada vez más oscura- se aclaraba en la mirada que se daban a los ojos. Ella lo miró, el no pudo correr la vista. Algo mágico los volvio a atrapar. Esa noche cada vez más oscura les daba aliento de perpetuar todo en esa pieza.  Ese lugar se tatuaba en sus pieles y ese aroma se tatuaba en sus poros. Comenzaban a salir los primeros rayos de luz. Esois destellos los hicieron amanecer. Estaban más abrazados que nunca-como queriendo que essa noche no terminara jamás, que ese amanecer que estaba ya en la ventana se esconciera nuevamente para seguir perpetuando el secreto- se besaron como si fuese el último beso y se sintieron un poco menos cómplices. La mañana les dictaba que tods esos tatuajes debían esconderse en la oscuridad para que nadielos cuestionara. Sin emargo, el cuestiomamiento vedría después. Cuando se volvieron a mirar a los ojos, habái un sentimiento de culpa en uno de ellos. se amanecer al final solo les había regalado un secreto, el azar de ellos no había cambiado del todo. Quizás si mezclaramos esa noche con el riesgo, otra historia en ese amanecer se hubiese generado.
    Seguia cargada de humedad esa ventana. Creo que era mayo.
    February 28

    aires de otoño

     
    Corría una brisa liviana y sin muchas consecuencias en el centro de la ciudad. Creo que era como las 6. Un café acompañaba la soledad de aquella hora y por sobre todo los recuerdos que traen un día como hoy. Las hojas se esparcian en aquellas calles aledañas al teatro municipal-pese a los pocos árboles que  en dicha ciudad hay. Sus suspiros parecian más a final que a satisfacción. El tumulto que llevaba dentro parecía penarle como un requiem. Sus labios de humedecian lentamente con ese café que tanto le gustaba, era un capuchino que acompañaba dicha tarde de melancolía. Como la vida es paradójica por exelencia, sonaba un violín en su oido, eso si que pese al lugar que se encontraba-el teatro municipal- venía desde la calle. Aquellas melodías parecían devolverle la fé-¿en qué?, no lo sabría hasta más tarde. Muchas personas venían con una cara de satisfacción- por ser el último día del mes- quizás era en las próximas horas donde todo podía quedar fijado o quizás era lo que ella quería para si. Parecía estar esperando a alguien. Su amor. Obviamente el no llegaría a una cita que jamás habían planeado. Eran ya las 7 y ese café frío de tanto pensar la hacia volver al pasado. Un día como el de hoy, llena de emociones tomaba un auto con dirección al sur. Sí, a ese lugar que ella tanto amaba- mejor dicho que tanto ama- el violin acompañaba esos aromas que la hacian retroceder sin querer a aquellos días. Parecía otoño, no por el viento que comenzaba a correr en esas horas, sino por lo que se avecinaba de aquel viaje. Volviamos a estar juntos, muy juntos en aquellos parajes tan lejanos y tan soñados. Sus almas robozaban tranquilidad y por sobre todo seguridad. La ansiedad que se vivía era porque el sueño se concretaría, estarían solos muy solos los dos, cumpliendo las profesías de que el amor estaba lleno y que o se necesitan más que dos para ser feliz.
    Cuando mira la hora se da cuenta que todo eso había ocurrido un año atrás, un año atrás donde está ciudad les quedaba pequeña y donde ancud era lo más preciso para cumplir sus sueños. Se querían casar. Querían concretar con ese acto simbólico todo lo que se sentía y asi empreder ese nuevo vieje. El otoño se avecinaba pero como un nuevo temporal de paz, es un aire parecido al que ella creyo respirar mientras disfrutaba ese café. El humo del cigarro le señalaba que ya era hora de partr y que eso había quedado como una utopía-como aquel café que vistaban en el barrio lastarria. Sus sueños quedaron atrapados en ese lugar y el violin ya no sonaba como hace un rato, le recordaba que la soledad era lo que ahora abrazaba. Los aromos se quedaban atrapados en aquellos sueños de viejeros de otoño. Asi como otros de los café que persiste e el mismo lugar pero ya no tiene el mismo sentido Un día más sin él debía comenzar.
    February 27

    suspiros limeños

     
    Irremediablemente sus maletas, llenas de polvo por el poco uso- vacias en contenido, serían las únicas testigos de una historias cargada de emociones y sueños de una mayor libertad-entendida en el lenguaje moderno capitalista- hacia otras dimensiones desconocidas hasta ese entonces. Eran dos, dos grandes compadres que bebian siempre juntos con la ilusión de soltar todo aquello guardado, por culpa de la falta de oportunidades. Todo se derrumbaba en sus vidas y lo peor en sus corazones. Decidieron-por esos azares de la vida- limpiar con sus lágrimas-por alejarse de lo más querian- recoger esas maletas y llenarlas de sueños-aunque parezaca ´muy común y por sobre todo cliché- y marchar sin quizás mirar atrás para que la agonía de la partida fuese menos dolorosa. Es así como sin mirar el reloj y mucho menos el destino-que no conocian, solo de palabras- emprendieron el duro viaje. Traian solo un par de soles en sus bolsillos, un poco de pan y algo de tábaco, que podía apagar esa soledad de un a partida como esta. Sin querer y con todo lo que significa el alejamiento de todo, se bajaron y tomaron sus maletas, caminaron siin conocer y tener mucho rumbo conocido. Alguien muy amable- poco común en esa ciudad llena de intransigencias e injusticias- les ofrecieron un poco de agua y algo de comer. Sentados y mirando lo moderno de todo- comenzaron a llenar aún más maletas, a convencerse que era la mejor decisión de sus vidas. Las volvierona a tomar- las maletas- y emprendieron un nuevo rumbo- esta vez era un antro que les permitiera tomar su tábaco y disfrutar un buen vino. Como está cuidad les había traido-en sus corazones bueno augurios- las maletas s llenaron de esperanzas con las cuales comenzarian a dar sus primeros pasos. El hospedaje no era nada fácil.
     Al pasar los dias de daban cuenta de la intransigencia. Cuando por fin llegó el primer sueldo, el llamado a los que estaban lejos de ellos duro toda una vida-como nos dice victor en amanda, la vida es eterna en cinco minutos- se llenaron de lágrimas sus ojos y sus fuerzas volvian a retomarse. El sité oscuro y sin mucha luz ni bulla, los veia llegar de madrugada, exahustos de la larga jornada que les había tocado vivir., Sus pasos-asi como su maletas- hablaban de pulsión y de vida, ellos estaban más vivos que nunca. Sus pasos avanzabas asi como a ellos les avanzaba la vida y las maletas se cargaban de buenas noticias y de buenos resultados. El azar asi como ese destino que nos parece injusto- llevó a uno de los compadres a levantarse a sentir el amancer de esas nuevas esperanza en su cara. Su silencio pero a la vez sus latidos despertaron a uno que otro vecino-que a esas horas llegaban borrachos de las largas parrandas que se daban en los alrededores de los sités- uno de ellos -en la más ilógica de las actuaciones humanas- comenzó a insultar los pasos de aquel compadre, sus latidos ya suspiraban miedo y su corazón se dabatía entre sus emociones y sus rencores. Trataba de avzanr para controlar esa desmedida agresividad de quel vecino chileno, sus pasos no lo seguian, el silencio de aquel lugar terminó en condenar esos pasos a otros destinos pero sin sus maletas que a esas alturas se habían descargado de las esperanzas. Cuando se siente la bulla por el horror de lo cometido, su compradre y amigo decide acompañarlo en este viaje que habían emprendido juntos- sin saber en Lima como terminaría- él decide terminarlo abrazado a su gran amigo. Nuevamente los sueños quedan encerrados en aquellas maletas.  Su silencio perpetuaba esa gran amistad que los había traido juntos a este nuevo espacio. Los lugares quedaron con aquellos suspiros limeños.